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Pensar una pedagogía en la que tengamos en cuenta los errores que cometimos, la escuela que fomentamos y las ideas que reivindicamos puede ser tan difícil como después poder aplicarla. Nos acostumbraron a ser un recipiente de ideas, una simple reproducción de palabras ajenas. Y ponerse una frente a la hoja, lapicera en mano, con tanta responsabilidad a cuestas resulta también complicado. 

Si tuviese que pensar qué podríamos empezar por cambiar diría que en principio la escuela. Hemos atravesado años y años de una escuela sarmientista, que lejos de formarnos como seres pensantes se encargo de homogeneizarnos y expulsar a toda/o aquella/el que no se pudiese adaptar a sus normas y disciplina. Deberíamos empezar  a hablar no sólo  de educación popular sino también de escuela popular. Tendríamos que aprender a pensar en la escuela, la escuela debería aprender a pensarnos también. Aprender a relacionar los acontecimientos sin imaginarlos de un modo lineal, vinculando un hecho con el otro. Porque de este modo lineal aprendimos que la historia parece ser un cuentito de hadas, con un principio, un nudo y un desenlace (que no es posible problematizar) del que solo nos queda que “luchando no se consigue nada”, porque “¿para qué?”, si la historia después la escriben los/as que ganan. Ya es hora de aplicar los conceptos que vienen desde el tiempo de Descartes: aprender de memoria no sirve. También deberían de decirnos en la escuela que el dulce escritor de “Juvenilia”, Miguel Cané, fue también en 1902 el redactor de la ley de residencia, ley que se encargó de extraditar inmigrantes e imposibilitar la organización sindical que se venia gestando por aquellos tiempos. Enterarnos en la escuela quién fue Simón Rodríguez en lugar de aprender la vida y obra de Sarmiento, ó bien aprender sobre ambos y comparar las concepciones tan distintas que tenían sobre la educación popular siendo contemporáneos.

El presente trabajo fue realizado en el curso  Seminario de investigación:  “Gramsci, discurso hegemónico y reconstrucción de la sociedad civil en América Latina” de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires por los estudiantes María Eugenia Cazes ,Ornella Giselle Condori, María Silvana González, María Pia Roldan.

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Hace mucho tiempo atrás los reyes dominaban el mundo. Su poder era absoluto y de origen divino. Era tan grande e inmenso ese poder que podía durar toda una vida y en el último minuto de aliento los reyes tenían la facultad de transferir ese poder a su primogénito, para que siga al mando del reinado. Una dinastía podía perdurar en el tiempo y gobernar por siglos, siendo sus razones incuestionables por mandato de Dios. Los campesinos, trabajadores de la tierra, debían pagar al rey un impuesto inapelable. Quien se negara a rendir tributo sería condenado por “hereje”, como llamaban antes a  los que resistían. Pero un día todo cambió un poco. Los hijos de los ricos se autonombraron “iluministas”,  ellos podían leer y escribir, entonces se dieron cuenta que este sistema era injusto. Que las monarquías no se fundaban en la razón. Que los hombres no podían ser libres. Que el pueblo tenía derecho a elegir. Y gritaron todos juntos “libertad, igualdad, fraternidad”. Los padres vieron con agrado estás ideas, ellos se dedicaban al comercio, industria de alimentos, textiles, talleres, pero sobre todo a la actividad financiera que controlaban por medio de los bancos. Tenían mucho dinero y poder pero querían aun más. En Francia, en 1789, estalló la revolución de los ricos, también llamados burgueses. No eran ideas nuevas, EE.UU declaró la independencia en 1776, en su proclama resaltaban las ideas de la “libertad e Igualdad”.

Los burgueses que vivían en las colonias de américa central y del sur, también llamados criollos, continuaron el proceso revolucionario que los llevó al poder inspirados por sus hermanos franceses y norteamericanos.  Los ricos rápidamente se organizaron bajo la forma republicana de gobierno, ideas tomadas de la antigua Roma.  Las diferencias respecto a la monarquía fueron sutiles pero revolucionarias en aplicación. El origen del poder ya no recae en Dios sino en el dinero. El linaje de sangre se reemplaza por la posibilidad de que el  pueblo elija a que rico votar manteniendo la herencia de clase. El poder de una dinastía antes podía perpetrarse por  siglos, pero los ricos gobiernan desde los primeros días de la revolución. El carácter absoluto del poder del rey es reemplazado por el principio de división de poderes, sin embargo los ricos administran cada una de las tres fuentes de poder desde el siglo XVIII. Los campesinos son ahora trabajadores de la industria, el comercio, activad financiera, educación, salud, obras, determinadas y controladas totalmente por los ricos.  Los trabajadores de las nuevas republicas deben pagar los impuestos y tributos que exigen los ricos para vivir. Quien no pague puede perder todo lo que tiene o ir a la cárcel. Quien se revele ante el sistema puede ser considerado “hereje” o “terrorista”. El nuevo Dios es el dinero y hay gente dispuesta a matar por él. Mientras, sigue cayendo gente levantando las banderas de la igualdad. Gendarmería y fuerzas policiales reemplazan a los ejércitos imperiales, son también trabajadores, pero obedecen órdenes de los ricos y en ocasiones  reprimen y matan a quienes piden justicia, trabajo, no contaminación, educación, salud, aunque justos los reclamos nadie puede exigir ni exponer la autoridad de los ricos.

Lunes, 02 Abril 2012 17:08

Mapa Dymaxion

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 El mapa Dymaxion o proyección de Fuller de la Tierra es una proyección de un mapamundi en la superficie de un poliedro que puede desplegarse en una red de muchas formas diferentes y aplanarse para formar un mapa bidimensional que retiene la mayor parte de la integridad proporcional relativa del mapa del globo. Fue creado por Buckminster Fuller, quien lo patentó en 1946. En la patente la proyección mostrada es sobre un cuboctaedro. La versión de 1954 publicada por Fuller con el título The AirOcean World Map empleaba un icosaedro ligeramente modificado pero casi completamente regular como base para la proyección, versión más conocida en la actualidad. El nombre Dymaxion se aplicó a muchas invenciones de Fuller. 

sbado 19 de agosto del 2017.